Festival Internacional de Cine
de
Panamá
11-17 ABRIL 2013

Trump, marca de lujo

Fecha Publicacion: 
Lunes, August 12, 2013

 

 

El Trump Ocean Club de la Ciudad de Panamá, una de las novedades de la red hotelera dirigida por el magnate estadounidense Donald Trump, eleva el nivel de la experiencia de viaje    La “vela de Panamá”. Así se conoce al Trump Ocean Club International Hotel & Tower que se destaca por su particular diseño en la Bahía de la capital panameña y oficia de faro. Muy moderno, por cierto. Este monumental edificio de 70 pisos se ha convertido, con apenas un lustro de vida, en el destino más codiciado de América Latina.
 
   Inversores y turistas lo eligen para su estadía porque posee todas las comodidades imaginables y diseño de categoría. Las 369 habitaciones del hotel y las 650 residencias y bay lofts están equipados a la altura de un establecimiento de cinco estrellas. Pero el sello distintivo de la marca está, sin duda, en el servicio, atento a los pequeños detalles.
 
   Este hotel es el único en la Ciudad de Panamá que cuenta con un muelle flotante, lo que permite a huéspedes y residentes desembarcar directamente en el edificio sin necesidad de utilizar un transporte adicional a su propia embarcación. Desde el muelle Las Perlas, sin embargo, cuenta con un ferry propio para trasladar a los pasajeros del hotel hasta las islas de Saboga y Contadora, ubicadas en el extremo norte del Archipiélago de Las Perlas, en el Océano Pacífico, donde se palpita, muy cerca de la ciudad, apenas una muestra de las hermosas playas que posee el país centroamericano. 
 
En el puente del mundo
 
   Panamá se ha convertido en los últimos años en un gran centro de negocios para América Latina ya que posee la segunda zona de comercio libre más grande del mundo, después de Hong Kong. Este ha sido el motivo por el que la cadena Trump Hotel Collection eligió al país como primer destino fuera de Estados Unidos para realizar un proyecto hotelero.
 
   “La economía de Panamá está basada en el sector de servicios, que representa entre un 70% y 75% del Producto Bruto Interno (PIB) y su moneda es el dólar, lo que ha atraído a inversores extranjeros”, explicó a Secretos Turísticos el Director de Ventas y Marketing del hotel, John Cardona.
 
   Muchos huéspedes, por razones de negocios, permanecen en el establecimiento hasta dos o tres meses, incluso más. Por esa razón, la idea es que se sientan como en casa. Una de las atenciones premium para ellos es el Trump Attaché, un revolucionario sistema de atención 24 horas, que es más que un servicio de conserjería ya que vela por la comodidad y las necesidades específicas de cada huésped (se crea un historial detallado de cada uno cuya información estará luego disponible para otras sucursales operadas por la cadena). El pasajero también cuenta con un servicio de transporte sin coste desde el edificio hasta los exclusivos centros comerciales de la ciudad y el hospital Punta Pacífica. Aunque el detalle distintivo a la hora de recrear un ambiente hogareño es la admisión de mascotas.
 
   Hasta el momento, afirmó Cardona, ningún hotel de Panamá ofrecía esta posibilidad. Trump Ocean Club tomó nota de las preferencias de muchos de sus clientes y respondió con un novedoso programa, Trump Pets, diseñado para darle a perros y gatos las mismas atenciones que a sus dueños.
 
   “Las mascotas podrán, por ejemplo, gozar de una cama especialmente diseñada para su estadía, una cobija para el frío, un menú gourmet e incluso disfrutar de sus juegos favoritos. Además, podemos proveerles un veterinario, así como el servicio de baño o acicalamiento”, detalló el responsable de Ventas y Marketing.
 
   Nada debe sorprender en los establecimientos de la colección Trump Hotel, lanzada en 2007 como “la próxima generación de la hotelería de lujo”. La compañía, presidida por el desarrollador Donald J. Trump, se ha propuesto elevar el nivel de la experiencia de viaje “de primera” con un servicio personalizado sin igual en el mercado hasta el día de hoy.
 
   La red incluye al prestigioso Trump International Hotel & Tower de Nueva York; a su gemelo en Chicago; el Trump International Hotel Las Vegas; el Hotel Waikiki Beach Walk; el Trump SOHO Nueva York y el Ocean Club de Panamá, además del recientemente inaugurado International Hotel & Tower Toronto.
 
Atento y responsable
 
   El Trump de Panamá es el hotel más grande de América Latina. Sin temor a exagerar, es una ciudad dentro de otra. Está demás decir que todas sus habitaciones son espaciosas pero cuenta con 47 suites, que son un verdadero hogar lejos de casa. También, posee dos pisos exclusivos para tiendas y boutiques, una magnífica terraza con piscina frente al Océano Pacífico, espacios específicos para reuniones de trabajo –cubiertos y en el exterior- y múltiples restaurantes, que ofrecen platos típicos de la gastronomía local e internacional.
 
   Todo, contenido en ese espectacular diseño que imita al de un velero, ideado por el estudio de arquitectos colombiano Arias Serna Saravia. Esas líneas están inspiradas en el entorno que rodea al edificio, señaló Cardona.
 
   “Panamá es un territorio rodeado por el mar y un paraíso de la biodiversidad, tanto por la variedad de paisajes que posee como por la gran riqueza de flora y fauna. Visto desde los laterales, el edificio representa a una gigantesca vela. Pero si miramos desde la parte posterior, se asemeja a una mariposa con las alas abiertas, pues la palabra ‘Panamá’ significa ‘abundancia de peces y mariposas’ (en idioma cueva, del pueblo indígena homónimo proveniente de la región del Darién, Ndr). En cambio, si lo vemos desde lejos, el edificio se confunde con un barco con las velas desplegadas al viento”, detalló.
 
   Pero el pulcro sentido de la estética y el lujo no dejan de lado la responsabilidad para la conservación del medio ambiente. Cardona subrayó que Trump Panamá “está fielmente comprometido con ello, por lo que cuenta con procedimientos ecológicos en tres aspectos: conservación de electricidad, reciclaje y uso de materiales naturales”.
 
   Para el ahorro de energía, tanto en las habitaciones como en las áreas comunes del hotel, hay sensores de movimiento para la activación de luces y del aire acondicionado. Además, el 60 % de las luces del edificio son LED, que consumen menos electricidad.
 
   Quien repare en la decoración del hotel advertirá que posee muchos materiales naturales y reciclados. Las mesas que dan la bienvenida en el Sky Lobby (en el piso 13) y en el Gran Salón están hechas de madera “Espabe”, que proviene de árboles que estuvieron durante más de cien años bajo el agua del Lago Gatún, en el Canal de Panamá.
 
   Desde el inicio de la construcción del canal –cuya obra finalizó en 1914-, esos árboles habían sido sumergidos en esa reserva artificial usada para darle apoyo a las esclusas en épocas de sequía. “Con el tiempo, esa madera fue rescatada y restaurada para formar parte de nuestro edificio”, relató Cardona.
 
   También las paredes del restaurante “Tejas” están decoradas con paneles reciclados, creados a través de un proceso de recolección de polvo de madera y aserrín, que fue tratado y prensado para crear láminas similares a la madera. 
 
El  detalle: las luces del restaurante están cubiertas de capullos de gusanos de seda de Tailandia, lo que ahorra electricidad y decora el espacio.
 
   El Trump Ocean Club piensa en el confort de todos sus huéspedes, por eso todas las áreas comunes y privadas del hotel están diseñadas para facilitar el acceso a personas con movilidad reducida.
 
   “Nuestra prioridad es brindar el mejor de los servicios a todos nuestros huéspedes. Así que también les prestamos apoyo a través de nuestro personal desde el momento de su llegada hasta su salida”, destacó el Director de Ventas y Marketing.
 
   Todos estos puntos fueron tomados en cuenta por la prestigiosa revista Condé Nast Traveler que en 2012 distinguió al Trump Panamá con el Readers’ Choice Awards, por considerarlo el segundo mejor hotel de Centroamérica.